Get Social With Us

El jazz regresa a Euskadi

Los festivales de Getxo, Vitoria y San Sebastián presentan una oferta variada y atractiva que abarca desde las propuestas más accesibles hasta los sonidos más vanguardistas

 

Wynton Marsalis dijo una vez que el País Vasco le recordaba a Nueva Orleans, su ciudad natal y la cuna del jazz. En parte, por la buena comida. Y también por el amor propio de sus habitantes. Puede que la comparación suene un tanto forzada, fruto más bien de la estrecha relación que une al trompetista y compositor con Vitoria, pero lo cierto es que desde 1966, cuando de forma modesta echó a andar el festival de San Sebastián, esta música viajera y mestiza nunca ha faltado a su cita estival con los aficionados vascos.

 

Con el inicio del verano, el jazz se despide de los clubes y los auditorios donde permanece confinado el resto del año, hace las maletas y se embarca en un vuelo con destino a Euskadi, acompañado por un elenco de primeras figuras y jóvenes promesas que demostrarán la buena salud de un género que lleva impreso en sus genes los mismos valores que hacen de este mundo un lugar más amable: empatía, generosidad, igualdad, tolerancia y creatividad. Con pasión y sin imposiciones. Derribando muros y disolviendo fronteras. Porque el jazz, como decía Duke Ellington, “es un buen barómetro de libertad”.

 

Los festivales de Getxo, Vitoria y San Sebastián se consolidan como uno de los principales atractivos turísticos durante estas fechas. El año pasado, cerca de 50.000 visitantes foráneos se acercaron hasta Euskadi para disfrutar del mejor jazz. Para esta edición, los organizadores han confeccionado una oferta variada y atractiva que abarca desde las propuestas más accesibles, necesarias para reclutar nuevos adeptos, hasta los sonidos más vanguardistas que harán las delicias de los sibaritas. En los carteles, los guardianes de la ortodoxia conviven con francotiradores que priorizan la actitud sobre el estilo y se niegan a reproducir patrones agotados para explorar nuevas vías alejadas de la tradición académica.

 

 

43 Festival Internacional de Jazz de Getxo

Del 3 al 7 de julio

www.getxo.eus

 

El cambio de ubicación de los conciertos principales, que a partir de ahora se celebrarán en Muxikebarri, el recién estrenado Centro de Cultura, Artes y Congresos, es la principal novedad del Getxo Jazz. Un cambio que supondrá una reducción del aforo. Si la anterior sede –la carpa de la plaza Biotz Alai– tenía capacidad para 1.100 asientos, el auditorio principal de Muxikebarri no llega a 800. Teniendo en cuenta que la media de asistencia suele rondar las 900 personas, recomendamos a los interesados no demorar la compra de la entrada.

 

Andrea Motis será la encargada de inaugurar el certamen. A pesar de su juventud, la cantante y trompetista catalana puede presumir de haber compartido escenario con Quincy Jones y de formar parte del catálogo de dos sellos míticos como Impulse! y Verve. Debutó en 2017 con ‘Emotional Dance’, en el que se pasea con soltura pero sin riesgo entre un puñado de estándares. En Getxo presentará los temas de ‘Do Outro Lado Do Azul’ (2019), un logrado acercamiento al legado de la música brasileña.

 

El guitarrista Julian Lage también fue un niño prodigio. Nació en California en 1987 y se formó acompañando a músicos de la talla de Carlos Santana, Gary Burton, John Zorn, Fred Hersch y Pat Metheny. Lage no es un purista. Su música, equilibrada, accesible y permeable, incorpora elementos del rock, el folk y la clásica europea. Actuará el día 4 liderando un trío que completan el contrabajista Scott Colley y el percusionista Kenny Wollesen.

 


 

Tras clausurar la edición de 2015, Madeleine Peyroux regresa el día 6 a la localidad costera. Disco a disco, se ha ido alejando del jazz acústico de sus comienzos para decantarse por un folk-pop eléctrico. En su último trabajo, ‘Anthem’ (2018), un álbum de sonoridad densa producido por Larry Klein, la cantante y guitarrista estadounidense reflexiona sobre los males que aquejan a su país bajo la presidencia de Donald Trump.

 

“El jazz es el género más impuro que existe… y esa es su principal virtud”. El entrecomillado es de Paquito D’Rivera. El saxofonista y clarinetista cubano, ganador de catorce premios Grammy, lleva medio siglo mezclando jazz con todo lo que se ponga por delante. Echará el cierre al festival con el espectáculo ‘Cariberian Tour’, en el que lleva a su terreno piezas de compositores clásicos españoles (Falla, Albéniz, Rodrigo y Tárrega) secundado por un sexteto que es una máquina del ritmo perfectamente engrasada.

 

 

43 Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz

Del 15 al 20 de julio

www.jazzvitoria.com

 

El certamen alavés inicia una nueva etapa tras la jubilación de Iñaki Añua, ‘alma mater’ del festival durante los últimos cuarenta años. Toma el relevo Alberto Ibarrondo al frente de un equipo renovado que, sin intención de deshacer lo andado, asume el reto de atraer a un público nuevo. El cambio directivo no ha afectado a la calidad de la programación. Los aficionados podrán disfrutar de un suculento menú –“Alimento espiritual que dura todo el año”, solía decir Añua– que tiene como platos principales las actuaciones de Kamasi Washington, Gregory Porter, Benny Golson y Omara Portuondo. La otra gran novedad es el escenario de los Jardines de Falerina, que acogerá conciertos matinales de escuelas de música de Euskadi y de grupos amateurs.

 

La gala inaugural correrá a cargo del veterano saxofonista Benny Golson. Su impronta en la historia del jazz moderno es enorme, sobre todo en su faceta de compositor y arreglista. Desde que en 1955 Miles Davis grabara su tema ‘Stablemates’, raro es el músico o cantante de jazz que no incluya alguna canción suya en su repertorio. Tocará el día 15 en el Teatro Principal, por el que también desfilarán Ambrose Akinmusire, Nubya García, Marco Mezquida, Iñigo Ruiz de Gordejuela y el quinteto de Marta Sánchez.

 

El pianista Danilo Pérez, el trompetista Avishai Cohen y el saxofonista Chris Potter salieron de gira hace un par de años para conmemorar los centenarios de Dizzy Gillespie, Ella Fitzgerald y Thelonious Monk. La experiencia fue tan gratificante que han vuelto a reunirse, acompañados esta vez por el bajo de Larry Grenadier y la batería de Jonathan Blake, con nuevas composiciones que presentarán el día 17 en Mendizorrotza.

 

 

Según Gregory Porter, hay dos escuelas de ‘crooners’: la de Frank Sinatra y la de Nat King Cole. Él estudió en la segunda: “Su música me ha influido en tantas cosas… En el tono de voz, en cómo hacer los fraseos, incluso en mi forma de componer”. Una deuda que saldó con el álbum ‘Nat King Cole & Me’ (2017) en el que repasa el cancionero de Cole arropado por la London Studio Orquestra. Su voz de barítono es profunda y cálida. Tras triunfar el año pasado en el Jazzaldia, Porter se estrena en el festival alavés el día 18.

 

Omara Portuondo dice adiós a los escenarios. La velada que compartirá el día 19 con el cantante uruguayo Jorge Drexler será una de las últimas oportunidades para ver en directo a la gran dama de la canción cubana, que ya cuenta con 88 años. La diva de Buena Vista Social Club y ‘novia del feeling’ regresa a Vitoria acompañada por el pianista Roberto Fonseca, director musical y artístico de su gira de despedida.

 

 

54 Heineken Jazzaldia

Del 24 al 28 de julio

www.heinekenjazzaldia.eus

 

El Jazzaldia renueva la apuesta por el eclecticismo como una de sus principales señas de identidad. Diana Krall, Jamie Cullum, John Zorn, Joshua Redman, Donny McCaslin, Atomic y Maria Schneider encabezan un cartel que se abre a otros géneros como el folk (Joan Baez), el bolero (Martirio y Chano Domínguez presentarán en el Teatro Victoria Eugenia el disco que acaban de grabar en homenaje a Bola de Nieve), la música brasileña (Toquinho), el pop de ayer (Joe Jackson, icono de la ‘new wave’) y de hoy (Neneh Cherry). El programa del festival donostiarra consta de un total de 120 conciertos, de los que tan solo 18 serán de pago, en 17 escenarios diferentes, con los que espera superar los 175.000 espectadores del año pasado.

 

Joan Baez abrirá esta 54 edición con un concierto en la Playa de la Zurriola. Baez, una de las voces más lúcidas de la historia de la música folk, recala en San Sebastián con ‘The Fare Thee Well Tour’, su gira de despedida. Jamie Cullum, Neneh Cherry, Zahara, Dorian, Stinus Vidal, Nøgen y Belako completan la oferta gratuita del popular escenario playero. Ya se han agotado las entradas para los conciertos de Diana Krall (el día 27, con el saxofonista Joe Lovano como artista invitado) y del trío formado por la cantante Sílvia Pérez Cruz, el guitarrista brasileño Toquinho y el contrabajista Javier Colina (el día 28, con el espectáculo ‘Brasil Abraça Espanha’) en la Plaza de la Trinidad. En este recinto medieval situado en la Parte Vieja también tocarán dos de los saxofonistas más carismáticos del panorama actual: Donny McCaslin y Joshua Redman.

 


 

Aunque para entonces ya contaba con una docena de grabaciones, muchos descubrimos a McCaslin a raíz de su colaboración con David Bowie en el álbum ‘Blackstar’ (2016). Tras sorprender el año pasado a propios y extraños con un excelente concierto, regresa al Jazzaldia al frente de un quinteto para presentar su último trabajo, ‘Blow’ (2018). Joshua Redman también tiene nuevo disco. Se titula ‘Still Dreaming’ (2018) y está inspirado por la música de Old New Dreams, la banda que entre 1976 y 1987 lideró su padre, Dewey Redman, en la que también estaban Don Cherry, Charlie Haden y Ed Blackwell. Redman tocará acompañado por tres músicos extraordinarios: Ron Miles a la trompeta, Scott Colley al contrabajo y Dave King a la batería.

 

Otro de los grandes atractivos de esta edición es el ‘Bagatelles Marathon’ de John Zorn, dividido en dos sesiones de tarde (27 y 28 de julio) en el Auditorio del Kursaal. El maratón musical consta de las actuaciones de 14 bandas diferentes que interpretarán 50 de los 300 temas que Zorn compuso entre marzo y mayo de 2015 para ‘The Bagatelles’, su nuevo y extenso libro de música. Entre los más de 30 artistas participantes destacan los nombres de primeras figuras del jazz contemporáneo como Dave Douglas, Greg Cohen, Joey Baron, Craig Taborn, Marc Ribot, Julian Lage y John Medeski.

 

 

Tres citas imprescindibles

Kenny Barron Trío

5 de julio. 21.00 h. Centro Muxikebarri. Getxo.

 

El piano de Kenny Barron es como uno de esos agujeros de gusano que conectan dos puntos del espacio-tiempo. Los conciertos de este estilista del ‘bebop’ son un viaje de ida y vuelta por la historia del jazz. En un instante te transporta hasta la Calle 52 de Nueva York en los gloriosos años cuarenta. Y al siguiente te agarra de la pechera para regresar al presente y demostrarte que aún se puede ofrecer una música fresca y excitante partiendo de la ortodoxia.

 

A los 76 años, mantiene el mismo vigor con el que se dio a conocer en la banda de Philly Joe Jones. Y la misma humildad: “No soy genial, sólo soy un pianista decente”, declaraba hace poco. En los sesenta formó parte del quinteto de Dizzy Gillespie, su mentor y gran influencia. Las alianzas con Yusef Lateef, Ron Carter, Stan Getz y Charlie Haden son otros hitos de su fecunda carrera. Elegante, lírico y versátil, Barron nunca defrauda.

 

Kamasi Washington

20 de julio. 21.00 h. Polideportivo de Mendizorrotza. Vitoria.

 

Con solo dos discos publicados, los extraordinarios ‘The Epic’ (2015) y ‘Heaven And Hearth’ (2018), se ha convertido en la estrella que el jazz andaba buscando. Arrastra a un público joven e interracial. Triunfa en festivales ‘hipsters’ como Coachella y Primavera Sound. En sus conciertos se baila. Incluso ha cautivado a los puristas con una propuesta que trasciende el canon. Para este saxofonista californiano de 38 años, jazz es solo una etiqueta. Una palabra. Y las palabras, dice, deben servir a la música y no al revés.

 

Más que un renovador, Washington es un compilador. Un alquimista con talento de sobra para elaborar un discurso de sensibilidad contemporánea mezclando sonidos clásicos de la música afroamericana como el gospel, el soul, el jazz cósmico de Pharoah Sanders y John Coltrane, la impronta funk del Miles Davis de los setenta, las oleadas ‘free’ de Ornette Coleman, los arreglos para ‘big band’ de Gerald Wilson y el ‘smooth jazz’ de Grover Washington Jr.

 

Maria Schneider & Ensemble Denada

25 de julio. 21.00 h. Plaza de la Trinidad. San Sebastián.

 

Considerada una de las mejores compositoras, arreglistas y directoras de orquesta del jazz moderno, visita por primera vez el Jazzaldia al frente de la ‘big band’ noruega Ensemble Denada. Tras graduarse en la Universidad de Minesota, en 1985 se trasladó a Nueva York para trabajar con el maestro Gil Evans. Y en 1993 fundó su propia orquestra, con la que actuó en el club Visiones de Manhattan durante cinco años seguidos.

 

La orquesta es la herramienta con la que construye su mirada sobre el mundo. Su música transmite espiritualidad y belleza, es colorista, dinámica y absorbe influencias que van del jazz de vanguardia y la clásica contemporánea a la música brasileña y el pop. Como dijo el pianista Frank Kimbrough, Maria Schneider tiene un don: “El don de poner el dedo justo en el barómetro emocional que te hace llorar sin control. Y cuando ella alcanza ese punto, ya no puedes hacer nada”.

 

 

Artículo publicado el 29 de junio de 2019 en el periódico BILBAO

 

 

No hay Comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.