Get Social With Us

La eterna juventud de Mavis Staples

Con The Staples Singers puso música a la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos. Leyenda viva del ‘gospel’ y el ‘soul’, la veterana cantante publica un nuevo disco escrito y producido por Ben Harper

 

Escena 1. Nueva York. Mayo de 2019. Mavis Staples celebra su 80 cumpleaños con un concierto en el Teatro Apollo. A la fiesta acuden ilustres invitados como David Byrne, Norah Jones y Valerie June, admiradores confesos que comparten escenario con esta leyenda viva de la música negra. Además de sus grandes éxitos, también suenan varios temas de su último disco, ‘We Get By’ (2019), una estupenda colección de canciones, otra más, que sumar a una racha ganadora que comenzó con ‘Have A Little Faith’ (2004). Aquel álbum fue el punto de partida de una segunda y merecida juventud artística que tiene visos de convertirse en eterna: en lo que llevamos de siglo, esta mujer hiperactiva y de vitalidad desbordante ha publicado nada menos que siete álbumes de estudio más dos discos en directo. Y es que como dijo Pablo Picasso, “lleva mucho tiempo llegar a ser joven”.

 

Pasan los años, pero su compromiso con la música como herramienta de cambio social se mantiene intacto. La lucha aún no ha terminado, nos viene a decir en su último trabajo, porque el cambio que anunció Sam Cooke en ‘A Change Is Gonna Come’ (1964) todavía no se ha producido. “¿De qué sirve la libertad si no hemos aprendido a ser libres?”, se pregunta en ‘Change’, el tema que abre ‘We Get By’. La fotografía que ilustra la portada del disco es toda una declaración de intenciones. Su autor es Gordon Parks, el primer fotógrafo negro que en los años cincuenta entró a formar parte de la plantilla de la revista Life. Ben Harper sustituye a Jeff Tweedy como compositor y productor. Harper, que es un tipo listo, acierta al aplicar la vieja fórmula del soul de los sesenta: menos es más. Los arreglos son sobrios, el groove fluye con naturalidad y la instrumentación respira para no restar protagonismo a la espléndida voz de Mavis.

 

 

Escena 2. Chicago. Una tarde cualquiera de 1949. Roebuck ‘Pops’ Staples, hombre de profundas convicciones religiosas y excelente guitarrista de blues (en su juventud llegó a tocar con mitos como Charlie Patton y Son House), regresa a casa enfadado tras ensayar con su banda. Cansado de la falta de compromiso de sus compañeros, decide montar un grupo de gospel con tres de sus hijos: Mavis, Cleotha y Pervis. “Yo era la más pequeña de todos, debía tener ocho años, y mi tía, que vivía con nosotros, nos invitó a tocar en su iglesia el domingo. A la gente le encantó. Volvimos a casa corriendo para aprender más canciones. Ese fue el comienzo de The Staples Singers. El resto es historia”, recordaba Mavis en una entrevista.

 

Durante los años cincuenta, la familia se pateó el circuito religioso. Por entonces nadie tocaba gospel con una guitarra. ¿Una guitarra sonando dentro de una iglesia? ¡Sacrilegio! Cuando el cura ponía pegas para que actuaran, su padre le enseñaba un verso de la Biblia que reza: “Le adorarás con cuerdas, con tambores…”. Y el sacerdote tenía que recular. La trayectoria de The Staples Singers quedó marcada el día que ‘Pops’ escuchó por primera vez a Martin Luther King en una iglesia de Montgomery, en Alabama. Quedó tan impresionado que decidió ponerle música a su mensaje y comenzó a escribir canciones en las que denunciaba el racismo y las injusticias que sufría la comunidad afroamericana.

 

Los Staples comenzaron a acompañar a Luther King en todos sus mítines, donde cantaban antes de que el reverendo ofreciera su discurso. Canciones como ‘Respect Yourself’, ‘Freedom Highway’, ‘I Will Take You There’, ‘If You´re Ready (Come Go With Me)’ y ‘Long Walk to D.C.’ se convirtieron en la banda sonora del movimiento por los derechos civiles. En las manifestaciones, negros y blancos caminaban juntos entonando estos himnos por la libertad. Más de medio siglo después, todavía hay gente que se acerca a Mavis para darle las gracias por aquellas canciones.

 

Escena 3. San Francisco. Día de Acción de Gracias de 1976. The Staples Singers se codean con las grandes estrellas de la música en el concierto de despedida de The Band. La lista de colegas que acuden al Winterland Theatre para tocar por última vez junto a la banda canadiense quita el hipo: Bob Dylan, Neil Young, Van Morrison, Eric Clapton, Ringo Starr, Neil Diamond, Emmylou Harris, Joni Mitchell… El cineasta Martin Scorsese se encarga de inmortalizar el evento en ‘El último vals’, posiblemente la mejor película sobre rock jamás filmada.

 

La década de los setenta fue su época de mayor popularidad. El ascenso de la familia Staples a la primera división del negocio musical había comenzado en 1968, tras fichar por la discográfica Stax. Graban en los míticos estudios Muscle Shoals de Alabama bajo la producción de Al Bell y con Booker T. & the MG’s como banda de acompañamiento. En 1969 Mavis debuta en solitario con un álbum homónimo, y un año después Yvonne sustituye a su hermano Pervis en el grupo. Durante su estancia en Stax, The Staples Singers publican discos fantásticos como ‘Soul Folk in Action’ (1968), ‘We´ll Get Over’ (1970) y ‘Be Altitude: Respect Yourself’ (1972), en los que demuestran flexibilidad para adecuarse a los gustos musicales del momento sin renunciar al mensaje social de sus canciones.

 


 

Escena 4. Dolton, Illinois. Diciembre de 2000. ‘Pops’ Staples fallece tras sufrir una conmoción cerebral justo antes de cumplir 86 años. Tras la muerte del patriarca, la industria de la música se olvidó de Mavis. Por primera vez después de seis décadas de carrera, se vio obligada a echar el freno y comenzar desde cero: “Cuando mi padre murió quise grabar un disco pero nadie quiso ficharme. Así que puse yo el dinero, lo grabé y fui a distintos sellos para venderlo. No fue fácil. Hubo rechazos y llamadas sin contestar. Al final el disco lo compró Alligator Records, me pagaron el dinero que había puesto y lo titulé ‘Have A Little Faith’”.

 

El guitarrista Ry Cooder se acordó de ella y le propuso grabar un álbum con nuevas versiones del cancionero clásico de The Staples Singers. ‘We’ll Never Turn Back’ (2007) recibió buenas críticas. Tras años de ostracismo, Mavis volvía a gozar del reconocimiento del mundo de la música. Pero lo mejor estaba por llegar. “Yo necesito un productor capaz de sacar lo mejor de mí misma, cosas que ni yo sabía que tenía”, confesaba por entonces. En 2010 encontró por fin al cómplice perfecto. Jeff Tweedy, cabecilla del grupo Wilco, la llamó para quedar a comer en un restaurante de Chicago y se ofreció para producir su siguiente álbum. El resultado fue ‘You Are Not Alone’, un disco excelente que le sirvió para ganar su primer premio Grammy y acercar su música a las nuevas generaciones. “Mi voz es mi don, el don que Dios me ha dado. No sé nada de música ni de notas. Solo hago lo que mi padre me dijo una vez: Canta siempre desde tu corazón, sé sincera, porque lo que sale del corazón alcanza el corazón”. Los artistas más grandes son también los más humildes.

 

 

Artículo publicado en agosto de 2019 en el Periódico BILBAO

 

No hay Comentarios

Sorry, the comment form is closed at this time.